La mañana del Viernes de Dolores no es como la mañana del Domingo de Ramos, no tiene su magia, su embrujo, su encanto, pero tiene algo, un algo que hace que el cofrade, que el sevillano vaya sintiendo el sentir cofrade, el sentimiento que lleva desde un año esperando.
A las 18h, la Pasión se vive en la SE-30, la Semana Santa está en los barrios, las marchas se entonan en Palmete, Bellavista, Pino Montano y Heliópolis, donde todo está preparado, y donde el barrio se vuelca con su hermandad siendo éste el mayor día de luz y esplendor, de emociones en el que el barrio se viste de gala para recibir a Jesús y a su Bendita Madre.
Miles de personas se agolpan desde las horas centrales de la tarde en la Parroquia de San Isidro Labrador para ver a su amado Padre, a Jesús de Nazareth que es prendido ante su barrio de Pino Montano meciéndose a unos sones que llevan el sentir de la Calzá. Tras Él, su Madre del Amor, siempre hermosa, Amor de un barrio que llora al volver a reencontrarse con su maravilloso palio que tanto sudor y lágrimas les costó.
De Pino Montano nos vamos a Palmete, donde el sentir de un barrio obrero y humilde se ve reflejado en su Padre de la Salud y Clemencia y en su Madre de la Divina Gracia.
La emoción se siente en Heliópolis donde Jesús tiende el brazo a su Madre del Amparo, y a María Magdalena que no solo seca el rostro del Salvador sino las lágrimas de su barrio al volver a reencontarse con su amado Padre.
Bellavista, mar de ilusiones, Jesús de la Salud es Prendido ante la irada de maléficos sayones y romanos, siguiéndole su madre del Dulce Nombre.
Triana, un año más vuelve a dar lecciones de Hermandad, y este año ya, oficialmente, con hermanos nazarenos de negro que caminan por las calles de este barrio torero acompañando a su amado Padre que tallara Navarra Arteaga.
Y el Viernes de Dolores muere en la Parroquia del Sagrario, Jesús carga con la Cruz entre un mar de capirotes morados y portando La Corona de la Pasión.
martes, 26 de abril de 2011
Crónica de una noche de espera
No es posible expresar lo que un cofrade, un sevillano siente la noche previa a ese tan ansiado Domingo de Ramos.
Supone superar la pequeña franja horaria que existe entre la tarde - noche del Sábado de Pasión y las trece horas del día siguiente en la que por fin, y como si de un esperado y ansiado milagro se tratase se abren las puertas de San Sebastián.
Son momentos previos, son segundos qe nos separan de esa maravillosa mañana, tan comparable quizás en magia, dulzura, encanto, esperanza y felicidad con la mañana del 6 de Enero. Es una larga espera, no obstante, Bendita Espera.
Desde que arriva el Miércoles de Ceniza en el calendario de nuestra vida mundana, supone entrar en una nube de incienso, una nube de recuerdos, deseos e ilusiones que cuarenta días después verán su punto álgido.
La espera se hace corta con los numerosos besamanos, besapies, cultos, conciertos, pregones, presentación de carteles, y programas de televisión y radio que en cuarenta días y cuarenta noches invaden nuestro sentir cofrade y cada una de nuestras horas.
Bendita espera, si esperar supone marchar a esos humildes barrios de nuestra ciudad y encontrarnos con Jesús y su Madre y poder ver así como los barrios del Polígono Sur, de la Corza, Pío XII o hasta la barriada de los Arcos con su siempre hermosa Virgen de las Maravillas sienten el latido de su corazón, sienten los acordes de ''Soledá dame la mano'' o el intenso aroma a azahar que invade sus calles.
Tras ese tan esperado pregón del cofrade y sevillano Fernando Cano Romero, llega el momento de mirar el reloj y contar las horas que restan hasta el tan esperado Domingo de Ramos, un Domingo de Ramos que tendrá como antecedente, como aperitivo la Semana Santa de los barrios, como Pino Montano, Palmete, Bellavista, Torreblanca, Ciudad Jardín, Heliópolis o Triana muestran su sentir que culmina en las 00h de ese tan esperado Domingo de Ramos.
Despierta Sevilla, Despierta, eh aquí Tu Semana Santa.
Supone superar la pequeña franja horaria que existe entre la tarde - noche del Sábado de Pasión y las trece horas del día siguiente en la que por fin, y como si de un esperado y ansiado milagro se tratase se abren las puertas de San Sebastián.
Son momentos previos, son segundos qe nos separan de esa maravillosa mañana, tan comparable quizás en magia, dulzura, encanto, esperanza y felicidad con la mañana del 6 de Enero. Es una larga espera, no obstante, Bendita Espera.
Desde que arriva el Miércoles de Ceniza en el calendario de nuestra vida mundana, supone entrar en una nube de incienso, una nube de recuerdos, deseos e ilusiones que cuarenta días después verán su punto álgido.
La espera se hace corta con los numerosos besamanos, besapies, cultos, conciertos, pregones, presentación de carteles, y programas de televisión y radio que en cuarenta días y cuarenta noches invaden nuestro sentir cofrade y cada una de nuestras horas.
Bendita espera, si esperar supone marchar a esos humildes barrios de nuestra ciudad y encontrarnos con Jesús y su Madre y poder ver así como los barrios del Polígono Sur, de la Corza, Pío XII o hasta la barriada de los Arcos con su siempre hermosa Virgen de las Maravillas sienten el latido de su corazón, sienten los acordes de ''Soledá dame la mano'' o el intenso aroma a azahar que invade sus calles.
Tras ese tan esperado pregón del cofrade y sevillano Fernando Cano Romero, llega el momento de mirar el reloj y contar las horas que restan hasta el tan esperado Domingo de Ramos, un Domingo de Ramos que tendrá como antecedente, como aperitivo la Semana Santa de los barrios, como Pino Montano, Palmete, Bellavista, Torreblanca, Ciudad Jardín, Heliópolis o Triana muestran su sentir que culmina en las 00h de ese tan esperado Domingo de Ramos.
Despierta Sevilla, Despierta, eh aquí Tu Semana Santa.
viernes, 15 de abril de 2011
Despierta Sevilla
Sevilla yace dormida, la ciudad aún perdura en la penumbra, en ese recuerdo lejano de todo lo pasado, todo aquello que hemos vivido, de todo aquello que un día vino y que como una nube de incienso que marcha buscando cual nuevo templo en el que expandir su aroma, marchó dejándonos consigo la esencia de eso a lo que hemos llamado Semana Santa.
Después de todo un año de anhelos, de esperanzas, la ciudad ha despertado, y el deseo se une a una nube de cenizas que marcan como las fieles campanas de la Giralda al llegar la medianoche, que sólo restan 40 días para volver a vivir la Pasión de Cristo y el dolor de su Madre en nuestra ciudad.
Hispalis magnus est, Sevilla es grande, Sevilla es durante unas semanas la cuna del arte, de la tradición, del sentimiento, de la fe, del dolor, Sevilla es por una semana por excelencia la cumbre de lo rancio.
No cabe duda que la espera se hace larga, y que desde que se postra ant nuestros ojos el camello del mágico rey Baltasar, ya añoramos y pensamos en nuestra esperada Semana de Pasión.
Sevilla aguarda, y Sevilla lo sabe. La decoración del alumbrado de Diciembre deja paso al tradicional montaje de palcos de Abril, el olor a castallas asadas, deja paso a ese dulce aroma del azahar y del intenso olor a incienso. La ciudad despierta y vive la Pasión, su Pasión como sólo ella sabe.
Sevilla aguarda, y Sevilla lo sabe. Porque llega el tiempo del recuerdo. Porque llega el tiempo de sacar de nuevo la túnica de nazareno, plancharla y memorar lo vivido el pasado año. Porque llega el momento de volver a rememorar las tradicionales ''igualás'', de recordar los ensayos, de limpiar la plata, de preparar los enseres, de montar los pasos. Porque ha llegado el momento en el que todo el trabajo de un año, se ve recompensado en una semana.
Sevilla aguarda, y Sevilla lo sabe. Pero la espera será todo un goce pleno para los sentidos de aquellos que por autonomasía nos definimos de jartibles y rancios, de aquellos que lloran viendo la Canina ya en su paso, de aquellos que montan el Portal de Belén o toman el sol en Matalascañas a los sones de Coronación de la Macarena.
Sevilla aguarda, y Sevilla lo sabe. El momento ha llegado, y todos los esfuerzos aunados este año alcanzarán su recompensa en poco más de 2 días. Porque el Mors Morten Superavit se encarna en ESPERANZA, SALUD y PAZ en esta Semana.
Sevilla aguarda, y Sevilla lo sabe. Ha llegado la hora, adelante Sevillanos, adelante cofrades, tomemos la venia de esta la que será una nueva y diferente Semana Santa.
Como diría el maestro Carlos Herrera....A la Gloria Sevillanos, a la Gloria!
Despierta Sevilla.
Fran.
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